El SIBO (sobrecrecimiento bacteriano del intestino delgado) se diagnostica con una combinación de historia clínica, valoración de factores de riesgo y, en la práctica habitual, una prueba de aliento con hidrógeno y metano. El estándar de referencia es el cultivo del aspirado yeyunal, pero es invasivo y costoso, y por eso rara vez se usa. Lo decisivo no es solo hacerse la prueba, sino que la indicación sea correcta, la preparación sea rigurosa y un médico interprete el resultado junto a tus síntomas.
En resumen
- La prueba de aliento es la alternativa no invasiva más extendida al cultivo del aspirado yeyunal, que sigue siendo la prueba de referencia.
- Los síntomas digestivos inespecíficos (distensión, gases, diarrea intermitente) no bastan para confirmar SIBO, y las sociedades científicas españolas no recomiendan hacer la prueba sin factores predisponentes.
- Antibióticos, laxantes, procinéticos y una preparación dietética incorrecta pueden alterar el resultado: conviene seguir las instrucciones del médico.
- Un resultado positivo o negativo debe interpretarse en contexto clínico, porque el tránsito orocecal acelerado puede producir falsos positivos.
Tabla de contenidos
- Cuándo tiene sentido sospechar SIBO
- Por qué los síntomas no bastan para confirmarlo
- La prueba de aliento paso a paso
- Cómo prepararse para la prueba
- Cómo se interpretan los resultados
- Limitaciones y falsos positivos
- Aspirado yeyunal y otras pruebas
- SIBO o colon irritable: cómo distinguirlos
- Qué influye en el precio de una prueba de SIBO
- Nuestra perspectiva: el diagnóstico es un proceso, no una prueba
- Cómo lo abordamos en Umebir
- Preguntas frecuentes
- Fuentes
Cuándo tiene sentido sospechar SIBO
El SIBO consiste en un número excesivo de bacterias en el intestino delgado, una zona del tubo digestivo que normalmente alberga pocas. Esa fermentación anómala puede dar síntomas como distensión abdominal, meteorismo, flatulencia o diarrea intermitente. El problema es que esos síntomas son muy inespecíficos: los comparten el síndrome del intestino irritable, las intolerancias alimentarias, el estreñimiento funcional y muchas otras situaciones.
Por eso la sospecha clínica no parte del síntoma aislado, sino del contexto. Según la nota de la Sociedad Española de Patología Digestiva, el SIBO debe investigarse en pacientes con factores de riesgo, como cirugías intestinales o enfermedades que alteren la motilidad, y también cuando hay afectación de la calidad de vida, déficits nutricionales o síntomas graves.
En la consulta, un médico suele revisar:
- Antecedentes quirúrgicos abdominales y enfermedades que afecten al movimiento intestinal.
- Uso previo y repetido de antibióticos o de fármacos que modifican la acidez gástrica o el tránsito.
- Patrón de síntomas: relación con las comidas, predominio de diarrea o de estreñimiento, hinchazón progresiva a lo largo del día.
- Señales de malabsorción, como pérdida de peso no explicada o déficits de vitaminas y minerales en analíticas.
Si quieres una primera orientación sobre qué señales son más frecuentes, tenemos una guía sobre cómo saber si tienes SIBO. Es un punto de partida para hablar con tu médico, no un sustituto del diagnóstico.
Por qué los síntomas no bastan para confirmarlo
Una idea extendida es que, ante una hinchazón persistente, lo lógico es descartar SIBO con una prueba de aliento. La posición de los especialistas es más prudente. La SEPD y la Asociación Española de Neurogastroenterología y Motilidad (ASENEM) no recomiendan descartar SIBO con pruebas de aliento en pacientes con síntomas digestivos inespecíficos que carezcan de factores predisponentes, y señalan que hasta un 20 % de personas sanas pueden tener una prueba positiva.
Esa cifra explica por qué hacerse el test «por si acaso» puede confundir más que aclarar: un positivo sin contexto puede llevar a tratamientos innecesarios, y un resultado dudoso puede retrasar el estudio de la causa real. Una buena evaluación empieza por la historia clínica y decide después si la prueba aporta información útil.
La prueba de aliento paso a paso
La prueba de aliento mide gases que producen las bacterias al fermentar un azúcar. Las personas no producimos hidrógeno ni metano por nosotras mismas: provienen de la fermentación bacteriana. La detección de hidrógeno en el aliento es, por tanto, un indicador indirecto de esa fermentación tras administrar un sustrato.
El procedimiento general es este:
- Llegas en ayunas y con la preparación previa cumplida.
- Se toma una muestra basal de aliento.
- Bebes una solución con el azúcar (sustrato).
- Soplas en tubos o dispositivos a intervalos regulares durante unas 2 o 3 horas.
- Se analizan las muestras y se obtiene una curva de hidrógeno y de metano a lo largo del tiempo.
Durante la prueba conviene evitar comer, fumar y hacer ejercicio intenso, y anotar los síntomas que aparezcan. Existen versiones realizadas en centro y kits que se envían al domicilio; en nuestro artículo sobre la prueba de SIBO en casa explicamos qué cuidar para que la toma domiciliaria sea fiable, y en el del test de SIBO detallamos la preparación y la lectura de resultados.
Glucosa o lactulosa: qué sustrato se usa
Los dos sustratos más habituales son la glucosa y la lactulosa. La glucosa se absorbe en el intestino delgado proximal, mientras que la lactulosa no se absorbe y recorre todo el intestino, lo que complica la lectura. El documento de posicionamiento de las sociedades españolas recomienda la glucosa (50 g según las guías europeas) en lugar de la lactulosa (10 g), por su mayor sensibilidad y especificidad.

En la práctica, el sustrato que se utiliza en cada centro varía, y es una pregunta razonable que puedes hacer antes de contratar la prueba.
Hidrógeno y metano
Hay bacterias que producen hidrógeno y arqueas que lo consumen para generar metano. Medir ambos gases permite identificar patrones distintos, con implicaciones diferentes para el estudio y el tratamiento. Si te interesa el patrón metanogénico, lo desarrollamos en SIBO positivo en metano, y para la variante con hidrógeno elevado tienes el tratamiento del SIBO de hidrógeno. También existe un patrón relacionado con el sulfuro de hidrógeno, que no se detecta en los tests habituales y explicamos en SIBO de sulfuro.
Cómo prepararse para la prueba
La preparación no es un trámite. Según una revisión académica de 2023, su objetivo es reducir el hidrógeno y el metano generados por la fermentación de alimentos ingeridos con anterioridad. Si llegas con restos de fermentación, la línea basal parte demasiado alta y el resultado pierde fiabilidad.
La misma revisión indica que los antibióticos suelen suspenderse unas 4 semanas antes, y que laxantes y fármacos procinéticos se retiran idealmente al menos 1 semana antes, aunque el consenso europeo que cita contempla al menos 24 horas para estos últimos. Sobre los inhibidores de la bomba de protones, la recomendación es controvertida, así que no los suspendas por tu cuenta.
Ese último punto es importante: no interrumpas ningún medicamento pautado sin hablarlo antes con el médico que lo prescribió, sobre todo si se trata de tratamiento para una enfermedad de base. El pautado concreto de dieta del día previo, el ayuno y los fármacos debe indicártelo el centro que realiza la prueba, porque varía según el protocolo.
Una lista práctica para llegar bien preparado:
- Comunica al médico todos los medicamentos y suplementos que tomas, incluidos probióticos y laxantes.
- Confirma por escrito la dieta del día anterior y las horas de ayuno.
- Evita fumar y el ejercicio intenso el día de la prueba.
- Si has tenido diarrea intensa o te has hecho una colonoscopia con preparación recientemente, avísalo, porque puede ser motivo para posponer el test.
- Anota los síntomas durante la toma.
Cómo se interpretan los resultados
Los criterios más usados están recogidos en un artículo especial de 2025 sobre sobrecrecimiento bacteriano. La prueba se considera positiva si el hidrógeno aumenta más de 20 ppm respecto al valor basal durante los primeros 90 minutos, o si el metano alcanza al menos 10 ppm respecto al valor basal en cualquier momento de las 2 o 3 horas del test.
| Gas | Criterio de positividad | Cuándo se valora |
|---|---|---|
| Hidrógeno | Aumento de más de 20 ppm sobre el basal | Primeros 90 minutos |
| Metano | Al menos 10 ppm sobre el basal | En cualquier momento de la prueba (2 a 3 horas) |
Una curva no se lee como un número aislado. Un médico entrenado valora la forma de la curva, el momento en que sube, el valor basal, los síntomas que aparecieron durante la toma y si la preparación se cumplió. Por eso desconfiamos de los informes automáticos que solo dicen «positivo» o «negativo» sin contexto clínico.
Limitaciones y falsos positivos
La principal limitación es el tránsito orocecal acelerado. Si el sustrato llega pronto al colon, las bacterias colónicas lo fermentan y el hidrógeno sube temprano, lo que imita un SIBO. El documento de posicionamiento español lo describe como causa de falsos positivos.
Por eso el diagnóstico requiere, según el artículo de 2025, valorar los síntomas, recoger bien las muestras con el sustrato apropiado e interpretar los resultados para diferenciar el SIBO de trastornos funcionales como el síndrome del intestino irritable u otras condiciones con tránsito acelerado.
Otras fuentes de error frecuentes en la práctica:
- Preparación incompleta (dieta, ayuno, fármacos).
- Tomas de aliento mal recogidas o fuera de horario.
- Interpretar el test sin tener en cuenta el cuadro clínico.
- Repetir pruebas sin cambiar nada del enfoque, esperando un resultado distinto.
Aspirado yeyunal y otras pruebas
El cultivo del aspirado yeyunal es la prueba de referencia para diagnosticar SIBO, pero es invasivo y costoso, y por ello se emplea la prueba de aliento como alternativa. Requiere una endoscopia para obtener líquido del intestino delgado, de modo que se reserva para casos concretos, normalmente en el ámbito hospitalario.
Además de la prueba diagnóstica específica, el estudio de un paciente con sospecha suele incluir analíticas para detectar déficits nutricionales y descartar otras causas de los síntomas. Eso es especialmente relevante si hay pérdida de peso, sangre en heces, anemia o síntomas que despiertan por la noche: son señales que exigen valoración médica y no deben atribuirse a SIBO sin estudio.
SIBO o colon irritable: cómo distinguirlos
Es probablemente la duda más común. Ambos cuadros pueden provocar dolor, hinchazón y alteraciones del ritmo intestinal, y pueden coexistir. La SEPD recomienda no descartar SIBO con una prueba de aliento en pacientes con síntomas inespecíficos sin factores predisponentes, investigarlo en quienes sí los tienen y evitar los antibióticos sistemáticos en trastornos funcionales como el intestino irritable.
En otras palabras: un diagnóstico diferencial correcto precede al tratamiento. Si ya te han diagnosticado colon irritable y quieres saber si hay algo más, la conversación útil con tu médico gira en torno a factores de riesgo, respuesta a tratamientos previos y signos de alarma, más que a repetir un test.
Qué influye en el precio de una prueba de SIBO
No existe una tarifa oficial única en España, porque la ofrecen laboratorios, centros hospitalarios, servicios de análisis a domicilio y consultas privadas. Lo que suele cambiar el precio es:
- El sustrato empleado y el número de tomas.
- Si mide solo hidrógeno o también metano.
- Si es un kit domiciliario o una prueba supervisada en centro.
- Si incluye la consulta médica que interpreta el resultado.
Antes de comparar precios, comprueba qué incluye cada oferta. Una prueba barata sin interpretación clínica puede salir cara si hay que repetirla o si el resultado no conduce a ninguna decisión útil. En Umebir, la consulta médica online cuesta 150 € y la presencial 250 €; el coste de las pruebas diagnósticas se concreta en consulta, según lo que tu caso requiera.
Nuestra perspectiva: el diagnóstico es un proceso, no una prueba
En nuestra práctica vemos a menudo pacientes que llegan con varios tests hechos, resultados contradictorios y dietas cada vez más restrictivas. Lo que más les ayuda no suele ser otra prueba, sino ordenar la información: qué síntomas tienen, desde cuándo, qué factores de riesgo existen y qué se ha probado ya.

Defendemos tres ideas. Primera: el resultado de una prueba de aliento es un dato, no un diagnóstico completo. Segunda: si hay SIBO, lo relevante es buscar y corregir, cuando sea posible, la causa que lo favorece, porque el documento de posicionamiento advierte que el tratamiento no debe limitarse a negativizar la prueba de aliento. Tercera: las dietas muy restrictivas no son una solución sostenida. Las dietas bajas en FODMAP pueden aliviar temporalmente el meteorismo y la distensión, pero al ser muy restrictivas se desaconsejan para tratar el SIBO.
Esto conecta con muchos pacientes que han seguido una dieta FODMAP sin mejoría o con empeoramiento: en ellos conviene replantear el diagnóstico, no endurecer la dieta. Combinamos la práctica clínica convencional con los avances de la investigación, y ofrecemos la misma metodología en consulta presencial y online. No prometemos resultados garantizados: cada intestino responde de forma distinta, y nuestro trabajo es estudiar tu caso con rigor y acompañarte con un plan individualizado. Si te interesa saber qué opciones de tratamiento existen, puedes leer sobre antibióticos en el SIBO y sobre el abordaje natural y sus límites.
— Fernando
Cómo lo abordamos en Umebir
Si sospechas SIBO, el primer paso es una consulta médica en la que se revisa tu historia, tus factores de riesgo y se decide si la prueba de aliento está indicada y cómo prepararla. Dirige la unidad el Dr. Fernando Ruger Viarengo, con más de 15 años de experiencia en medicina funcional, y atendemos tanto de forma presencial como online. La consulta online cuesta 150 € y la presencial 250 €.

Puedes reservar desde la página de consulta de medicina funcional intestinal, o conocer cómo trabajamos el tratamiento del SIBO en España. Si prefieres empezar por informarte, en nuestro blog de medicina funcional y en la guía de qué es el SIBO y sus causas encontrarás más contenido.
Preguntas frecuentes
¿Cuál es la mejor prueba para diagnosticar el SIBO?
La prueba de referencia es el cultivo del aspirado yeyunal, pero es invasiva y costosa. Por eso se emplea la prueba de aliento con glucosa o lactulosa como alternativa no invasiva. La elección del sustrato y la interpretación deben hacerse con criterio médico.
¿Puedo diagnosticarme SIBO yo mismo con un test comprado por internet?
No es lo recomendable. Un test sin evaluación clínica no permite distinguir un SIBO de un tránsito acelerado ni de un trastorno funcional, y la preparación defectuosa puede alterar el resultado. Lo adecuado es que un médico indique la prueba e interprete los valores junto a tus síntomas.
¿Cuánto tarda la prueba de aliento?
La toma de muestras dura unas 2 o 3 horas, tiempo durante el cual se mide el hidrógeno y el metano a intervalos. A eso hay que sumar la preparación previa, que incluye ayuno y ajustes de dieta y medicación según indique el centro.
¿Cómo sé si tengo SIBO o colon irritable?
Por los síntomas solos es difícil, porque se solapan y pueden coincidir. El médico valora si existen factores de riesgo para SIBO, los signos de alarma y la respuesta a tratamientos previos, y decide si la prueba de aliento aporta información útil o no.
¿Qué pasa si la prueba sale positiva pero no tengo síntomas?
Un resultado positivo aislado no basta para tratar. Hasta un 20 % de personas sanas pueden dar positivo, y el tránsito acelerado causa falsos positivos. Tu médico valorará si el resultado encaja con el cuadro clínico antes de plantear cualquier tratamiento.
Fuentes
- Nota de prensa SEPD sobre el diagnóstico del SIBO (2024)
- Sobrecrecimiento bacteriano del intestino delgado: documento de posicionamiento SEPD y ASENEM (2023)
- Artículo especial: sobrecrecimiento bacteriano intestinal (2025)
- Understanding Our Tests: Hydrogen-Methane Breath Testing (2023)


